La Historia de una Joven Nación llamada Ucrania: Una Serie de Catastróficas Desdichas
La Historia de una Joven Nación llamada Ucrania
Una Serie de Catastróficas Desdichas
◆ PARTE 1. La historia común de Rusia y Ucrania
La historiografía revisionista nacionalista ucraniana actualmente lucha por tratar de desligar la historia de Ucrania, a la desesperada y muchas veces sobrepasando los límites el rídiculo, de Rusia. Uno de estos ejemplos es diciendo que Ucrania desciende directamente de la Rus de Kiev, un reino eslavo medieval de la Edad Media. Bien, para empezar, es que ni siquiera se molestan en cambiarle el nombre, RUS de Kiev, o sea que partiendo de ahí, ya su afirmación es falsa. Partiendo de la etimología de la palabra “Ucrania”, en ruso (y también ucraniano) “Ukráina”. La palabra “krai” se traduce al español como “borde”, y en el caso que nos atañe se utiliza para referirse a un territorio que está en la frontera (por ejemplo, el Krai de Altái, el Krai de Stávropol, el Krai de Krasnoyarsk o el Krai de Primorsky, entidades administrativas de Rusia, todos en la frontera con China o Georgia). “Ucrania”, hasta la segunda mitad del siglo XIX, nunca ha hecho referencia a ningún pueblo en concreto.
De hecho, es que la Rus de Kiev no nació en la ciudad de Kiev. Fue fundada en el 862, en el siglo IX del primer milenio d.C., y luego, la capital de éste se desplazó a Kiev en el 882, cuando los rusos se desplazaron hacia el sur, en busca de tierras más cálidas y fértiles. En el 988, Vladimir I llevó a cabo la cristianización del reino, en el cristianismo griego-ortodoxo. En su época de mayor apogeo, su territorio abarcaba desde los afluentes del río Vístula hasta el interfluvio Volga-Oka, de oeste a este, y desde el Mar Blanco a dos enclaves en el Mar Negro, de norte a sur. La Rus de Kiev duraría hasta el siglo XII, en el que entró en decadencia, y se disgregó en seis principados (Polotsk, Chernigov, Vladimir-Suzdal y Smolensk, al este, y Galitzia-Volyn y Kiev, al oeste), la República de Nóvgorod (fundada en 1136 y duraría hasta 1478, con altas y bajas) y dos Grandes Ducados (Moscú, al este, y Lituania, al oeste). En siglo XIII sufrirían el ataque de las tropas mongolas de Gengis Khan y de los germanos del Estado de la Orden Teutónica y de Dinamarca.
En 1475, llegó al poder en el Gran Ducado de Moscú Iván III, que fue el primer monarca en adoptar el título de Soberano y Gran Duque de Toda Rusia (Rusia se unifica políticamente al mismo tiempo que España con los Reyes Católicos, más o menos). Su reinado estuvo marcado por el objetivo de unificar a los rusos (incluyendo Nóvgorod) y expandir el territorio, lo que le llevó a conflictos con el Gran Ducado de Lituania y el Kanato de Kazán. Los siguientes monarcas continuarían con su legado. Iván IV (Iván el Terrible), en la primera mitad de su reinado (antes de perder la cabeza del todo), culminó la construcción del Estado moderno en Rusia. Tras su muerte, llegó un periodo de crisis y de enfrentamientos entre la nobleza boyarda por ver quién era el verdadero sucesor, cosa que fue aprovechada por el Reino de Polonia para volver a declararles la guerra, en la que tomaría Moscú brevemente en 1610, pero les echaron a patadas rapidito dos años después, el 4 de noviembre de 1612. Y, al año siguiente, fue coronado como nuevo zar Mijáil I de la dinastía Romanov.
La primera vez que el término “Ucrania” aparece en un mapa es en el siglo XVII, cuando en 1654 el Hetmanato Cosaco pasa a ser un protectorado del, entonces, Zarato de Rusia. Y se empleó el término “Ucrania” precisamente porque el territorio se encontraba en la frontera, en este caso entre Rusia y Polonia. La lengua oficial del Hetmanato eran el ruteno-polaco y el latín y la mayoría se adhería al cristianismo ortodoxo. Se creó antes de 1654, sí, después del alzamiento de Khmelnytsky contra los polacos, con el Tratado de Zborov de 1649, que puso fin a la guerra polaco-cosaca, pero hasta que no se convirtió en protectorado de Rusia no se empleó el término “Ucrania”. Posteriormente, en el siglo XVIII, se convertiría en la gobernación de Kiev. Eso sí, hasta principios del siglo XX, no empezó a haber trazas de sentimiento nacional ucraniano (por mucho que los banderistas insistan). De hecho, la mayor parte del territorio actual de Ucrania, hasta el final de la Primera Guerra Mundial, lo componían dos provincias rusas: Malorrossiya (“Pequeña Rusia”) y Novorrossiya (“Nueva Rusia”). De Crimea hablaremos más adelante, porque es un caso aparte.
Los primeros retazos de nacionalismo ucraniano comienzan en los albores de la Primera Guerra Mundial, debido a la rivalidad entre Austria y Rusia. Y sí, fue desde Austria desde donde se empezó a azuzar el nacionalismo ucraniano, con el objetivo de dividir a los eslavos. Este intento de usar el derecho de autodeterminación como arma contra Rusia le rebotó a Austria en la cara, porque, esencialmente, el sentimiento nacionalista ucraniano se encontraba principalmente en su propio territorio, en el Reino de Galicia y Lodomeria, habitado mayoritariamente por ucranianos y rusinos. También que Lenin lo promovió más tarde cuando el Soviet de Petrogrado tomó el control de Rusia en octubre (noviembre) de 1917 (y el uso del derecho a la autodeterminación le acabaría rebotando a Rusia muchas décadas después, sería la causa principal de la disolución de la URSS en 1991).
Ucrania, ya como tal, aparece tras la revolución de Octubre de 1917, como la República Popular de Ucrania, inicialmente sólo en el territorio de la provincia de la Pequeña Rusia, con el visto bueno de Lenin (lo que hace aún más risible que los nacionalistas ucranianos hoy en día le tiren mierda a Lenin). El 3 de marzo de 1918, se firmó el Tratado de Brest-Litovsk el 3 de marzo de 1918, entre el Imperio del Segundo Reich Alemán y la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, mediante el cual la segunda se salió de la guerra. Uno de los objetivos de este tratado era crear una barrera que impidiera futuros conflictos entre Alemania y Rusia. Esto llevó a que, en la Conferencia de París (1919-20), se le concedieran los territorios al sur de esta provincia, Nueva Rusia y Crimea, por los santos huevos de las potencias imperialistas occidentales (no le dieron Galicia porque Polonia era la perrita de Inglaterra). Posteriormente, tras el fin de la guerra civil rusa, Ucrania se integraría en la Unión Soviética como república, en diciembre de 1922.
Desligar a Ucrania de Rusia es negarle una parte fundamental de su historia y de su cultura, prácticamente negar su existencia. En cierta manera, me recuerdan a ciertos grupos indigenistas en Hispanoamérica que niegan completamente la herencia hispana de sus naciones, ignorando que México, Chile, Argentina o Venezuela son lo que son no sólo gracias a los pueblos amerindios, sino también a los españoles que llegaron en el siglo XVI. Obviamente que no todo fue un campo de rosas, pero tampoco se puede afirmar que fue todo muerte y destrucción.
Stepan Bandera nació en Stary Uhryniv, en el Reino de Galitzia y Lodomeria, que formaba parte del Imperio austrohúngaro, en enero de 1909. Su padre era un sacerdote greco-católico (no, ortodoxo no), que provenía de una familia de granjeros adinerados (pequeña burguesía) de Striiv, en la región de Lvov, y su madre, también venía de una familia greco-católica. Stepan era el segundo hijo del matrimonio, y tuvo otros cuatro hermanos más. Su familia no tenía vivienda propia, y vivían en un edificio que era propiedad de la Iglesia greco-católica ucraniana. Fue su padre el que le educó en las ideas del nacionalismo ucraniano. La familia tenía una biblioteca en su casa, y participaban con frecuencia en la vida nacional ucraniana de Galitzia, lo que influyó en las ideas del joven Stepan. Su padre y otros intelectuales fundaron la Prosvita (intelectualidad ilustrada ucraniana) y el club “Escuela Nativa” en Stary Uhryniv, pero esto no era suficiente, ya que el ambiente cultural en las provincias y las ciudades estaba dominado por austriacos y polacos. En 1914, la escuela de Stary Uhryniv cerró y su padre se vio obligado a educar a sus hijos en casa. Stepan tenía cinco años cuando estalló la Primera Guerra Mundial, y el frente pasó por su ciudad en varias ocasiones, entre 1914 y 1915 y otra vez en 1917. Sus familiares y conocidos fueron llamados a las filas del ejército austriaco. Aunque nadie de su familia murió ni resultó herido, su casa sí que resultó parcialmente destruida por los combates, y estos hechos marcaron profundamente a Stepan.
El 19 de octubre de 1918, fue proclamada la República Popular de Ucrania Occidental, con capital en Lvov, el padre de Stepan fue nombrado diputado de la Rada. Un año después, la familia estaría nuevamente en el epicentro de la actividad militar, esta vez la ofensiva de Chortkiv, en la que Polonia derrotó a la Ucrania Occidental, y se tuvieron que ir a la República Popular de Ucrania, la que tenía capital en Kiev y se había proclamado en el territorio de la antigua provincia de la Pequeña Rusia. Regresaron a Stary Uhryniv en septiembre, y en 1920, regresó su padre, que tuvo que ocultar sus actividades nacionalistas ucranianas, debido a la persecución de las autoridades polacas. Polonia, que entonces era gobernada por Josef Pilsudski, acabó por conceder una autonomía a Galitzia Oriental dentro de su territorio.
En 1928, Bandera se unió a la UVO (Organización Militar Ucraniana), fundada e integrada por ex militares del ejército de la antigua República de Ucrania Occidental, y, un año después, en la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), de la que se convirtió en líder regional en 1933. Por la organización de atentados terroristas, fue detenido y condenado a muerte por las autoridades polacas en 1934, aunque posteriormente se le conmutó por cadena perpetua. Cumplió condena entre 1936 y 1939, y en septiembre de 1939 fue liberado por los alemanes, cuando la Wehrmacht invadió Polonia. Pasó un tiempo en la clandestinidad en territorio soviético, y en febrero de 1940 se cruzó a la zona alemana y fundó una escisión del OUN llamada OUN-B (movimiento de Bandera), integrado por nacionalistas ucranianos que operaban en la clandestinidad en el territorio de la RSS de Ucrania.
Tras la invasión alemana a la URSS en junio de 1941, aunque Bandera acabó arrestado por las autoridades del Tercer Reich por tratar de establecer un Estado ucraniano independiente (sospecho que porque a los últimos a los que habían colocado de títeres fueron a Ante Pavelic y a sus ustachas en Croacia, que resultaron ser tan salvajes que dificultaban en establecimiento del Tercer Reich en los Balcanes, por el odio que levantaban entre los pueblos ocupados - y de verdad que me gustaría poner algún ejemplo, pero no quiero que YouTube me desmonetice el vídeo), el OUN siguió operando y a comienzos del año siguiente se creó el Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), que, aunque sí que es cierto que se oponían tanto contra el Ejército Rojo como contra la Wehrmacht, acabó siendo incluso peor que el segundo, porque, más que combatir a los dos ejércitos, el UPA-OUN prefería luchar contra civiles polacos indefensos. La masacre comenzó en marzo de 1943, se intensificó en julio de ese mismo año, y llegó a su punto máximo en febrero de 1944. Los miembros del UPA-OUN se ensañaban con sus víctimas (no doy más detalles porque si no YouTube me desmonetiza el vídeo), y les daba igual que fueran hombres, mujeres, niños o ancianos. En total, llegaron a asesinar a entre 100.000 y 200.000 civiles, entre polacos, judíos y gitanos. Tales masacres son consideradas como genocidio en Polonia. Y si eso lo hicieron sin tener el poder de un Estado, imaginaros lo que habrían hecho si, como a los ustachas, el Tercer Reich los hubiera colocado al frente de un Estado títere.
Tras la Segunda Guerra Mundial, y el establecimiento de la República Popular Polaca, entre abril y julio de 1947, se lanzó la Operación Vistula, cuyo objetivo era la asimilación de las minorías nacionales que vivían en Polonia para socavar las bases sociales y económicas y de movilización del UPA-OUN. El detonante de la operación fue el asesinato de (y lo siento si pronucio mal este nombre) Karol Świerczewski, un general de la Armada del ejército polaco y posteriormente coronel del Ejército Rojo, por el UPA. Aunque la causa estaba bastante clara: evitar que pudiera surgir un movimiento nacionalista ucraniano fuerte de nuevo, que repitiera los mismos crímenes de la Segunda Guerra Mundial. Personalmente, no me parece bien la Operación Vístula desde un punto de vista moral, pero mira, mucho peor fue lo que hizo el UPA-OUN. Por lo menos a estos ucranianos que fueron desplazados no los mataron y en su lugar fueron trasladados a otras partes de Ucrania y de Rusia.
Stepan Bandera, junto a otros miembros del UPA-OUN, se fugó (cómo no) a Alemania Occidental, donde fue protegido por EEUU y Reino Unido. Se convirtió en líder de la OUN en 1947, aunque dejaría el liderazgo por disputas internas en 1952. Participó en operaciones en el extranjero de la OUN entre 1946 y 1953 y algunas más entre 1956 y 1959, y finalmente, sería ajusticiado por Bohdan Stashinsky, un polaco agente del KGB, el 15 de octubre de 1959.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la propaganda estadounidense de la Guerra Fría rebautizó a los nacionalistas ucranianos como “héroes que lucharon por la libertad” de Ucrania contra la “dictadura totalitaria” de la Unión Soviética, tapando su origen como organización terrorista y sus crímenes contra la humanidad durante la Segunda Guerra Mundial. Sí, lucharon contra el Tercer Reich, pero porque querían crear su propio Estado supremacista y segregacionista, no porque creyeran en un ideal de libertad y democracia. De hecho, el nacionalismo ucraniano actualmente usa la hambruna de 1933 como ejemplo de que Rusia cometió un “genocidio” contra los ucranianos, mientras niegan los crímenes de limpieza étnica reales que el UPA-OUN cometió.
◆ PARTE 3. La era soviética en Ucrania y lo que le sucedió tras la disolución de la URSS
Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, la vida en Ucrania mejoró enormemente, debido a los avances en medicina, industria (que concluyó con la electrificación de toda la Unión Soviética) y en las técnicas de agricultura. A finales de la década de 1980, como he mencionado antes, Ucrania poseía aproximadamente un tercio de toda la industria de la URSS y su población rondaba las 56 millones de personas.
En marzo de 1991, el último presidente soviético Miháil Gorbachov organizó un referéndum en el que se preguntaba a sus ciudadanos si deseaban conservar o disolver las federaciones de la URSS. Este referéndum tuvo lugar en casi todas las repúblicas, exceptuando en las del Báltico y Georgia. Con una participación de entorno a un 80%, ganó la opción de preservarla, con más de un 70% de los votos. Dentro de Ucrania, poco más del 70% de la población votó a favor de mantener la URSS, y, por tanto, de mantenerse unidos a Rusia.
Sin embargo, Boris Yeltsin, presidente entonces de la RSFS de Rusia, presentado por todos los medios euroatlantistas como "un líder democrático que pretendía traer libertad a Rusia", optó por ignorar los resultados del referéndum y, junto a sus homólogos ucraniano y bielorruso (respectivamente) Léonid Kravchuk y Stanislav Shushkévich, disolvió la URSS con el Tratado de Belavezha el 8 de diciembre de 1991.
Durante los años 90, Ucrania intentó volver a reunirse con Rusia, situación que terminó con el Memorándum de Budapest, firmado en 1994 (que el Departamento de Estado de los EEUU declaró que no era legalmente vinculante porque querían sancionar a Bielorrusia), que reafirmada la independencia de Ucrania a cambio de que ésta devolviera a Rusia sus 5.000 cabezas nucleares. Esto tendría que hacerlo en cualquier caso, dado que estas armas nucleares pertenecían a la URSS y, legalmente, según la ONU, la heredera de la URSS es Rusia, por lo que, de conservar estas armas nucleares, tanto Ucrania como Rusia estarían incumpliendo el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, del que tanto Rusia como Ucrania son países firmantes. Otra cosa que afirmaba el Memorándum de Budapest era que la OTAN no amenazaría de ningún modo a Rusia o Bielorrusia. Así que el primero en mandar este acuerdo al traste fue EEUU.
A pesar de no conseguir la reunificación, Rusia y Ucrania firmaron tres años después el Tratado de Amistad y Buena Vecindad el 31 de mayo de 1997, indicando que, pese a la frontera arbitraria que se había alzado entre sus pueblos, mantendrían buenas relaciones. El tratado entró en vigor en abril del año 2000.
◆ PARTE 4. “Descomunización” e intento de convertir a Ucrania en un ariete contra Rusia (sale mal)
a. Revolución naranja de 2004: asentando las bases para la tragedia
Pero entre noviembre de 2004 y enero de 2005 se produjo en Ucrania la conocida como “Revolución Naranja”, la primera revolución de colores en el país eslavo-oriental (no la primera de todas, esa fue Otpor! en Serbia, en el año 2000, de la que ya hablé en este vídeo). Estas manifestaciones estuvieron lideradas por los políticos atlantistas Viktor Yurchenko y Yulia Tymoshenko. Yurchenko se convirtió en presidente después de las marchas, y lo sería hasta 2010. Fue durante sus años de mandato cuando comenzaron las políticas de “descomunización” de Ucrania, el revisionismo histórico y la rusofobia, y cuando se le concedió a Stepan Bandera, por primera vez, el título de “héroe nacional”, blanqueando y reescribiendo sus acciones durante la Segunda Guerra Mundial. Quizá el acto más bochornoso de revisionismo por parte del gobierno de Yurchenko fue que, cuando en 2009 mandó desclasificar los archivos soviéticos de los años 30, tratando de encontrar alguna evidencia que apuntara a que la hambruna había sido “provocada” contra el pueblo ucraniano, y no encontró nada, al año siguiente, organizó una exposición sobre el “Holodomor”, en la que se emplearon imágenes de la hambruna posterior a la guerra civil rusa (1921-1922), y de la Gran Depresión en EEUU.
Sin embargo, los sucesivos casos de corrupción, las nefastas políticas económicas y el abuso de poder de estos gobiernos atlantistas terminaron dañando gravemente su popularidad. En 2010, Yurchenko apenas llegaba a un 5% de aprobación, por lo que la victoria del Partido de las Regiones de Viktor Yanukóvich, con un 50% de los votos (mayoría absoluta) frente a un escaso 45% que obtuvo su rival, Yulia Tymoshenko, estuvo asegurada.
Yanukovych ni siquiera era un político “prorruso”. En 2013, estaba negociando un acuerdo económico con la UE. Claro que aquel acuerdo podría ir en detrimento del acuerdo comercial que ya tenía con Rusia, por lo que Yanukovych, tras evaluar los beneficios y los costes que podría tener el acuerdo con la UE, le pidió a los líderes europeístas que le dieran más tiempo para pensar si lo firmaba o no. Entre medias, Rusia le ofreció a Ucrania otro acuerdo, mediante el cual, entre otras cosas, se ofrecía a abaratarle los precios del gas, por debajo del precio de mercado, inversiones económicas y el compromiso de Rusia de comprar bonos del Estado ucraniano por el humilde precio de 50.000 millones de dólares.
Al ver que este acuerdo era mejor que lo que le ofrecía la UE, y en el contexto de aplicación en la UE de las políticas de austeridad que destrozaron aún más las economías y las condiciones de vida del sur de Europa, Ucrania decidió aceptar el acuerdo de Rusia, aunque sin darle del todo la espalda a la UE. Este mismo año, Islandia, que había aplicado políticas para paliar los efectos de la crisis económica de 2008 totalmente contrarias a las de la UE, también retiró su candidatura de entrada.
b. El Euromaidan de 2014: sí, fue un golpe de Estado.
La narrativa general de los medios de comunicación atlantistas es que el llamado Euromaidán fueron una serie de “protestas pacíficas”, exigiendo “más democracia y libertad”, contra el “dictador prorruso” Viktor Yanukovich. Pero, ¿fue el Euromaidán realmente pácifico como dicen? En un inicio las protestas sí que eran pacíficas y lo que en verdad solicitaban al gobierno era un cambio en su política socio-económica y una mejora en las condiciones de vida, y sí, inicialmente, la policía reprimió a los manifestantes con inusitada violencia (para los estándares del país). Sin embargo, estas protestas no tardaron en ser capitalizadas por partidos abiertamente fascistas y nazis, como Pravy Sektor y Svoboda, y es en ese momento en el que dejan de ser pacíficas para convertirse en disturbios callejeros con varios heridos y hasta muertos.
Pravy Sektor y Svoboda comienzan a culpar de todos los males de Ucrania a Rusia, y a reclamar, ahora sí, un acercamiento a la UE, a la OTAN y a los EEUU. La iconografía y simbología fascista, como cruces gamadas y retratos de Stepan Bandera se convirtieron en la norma en las manifestaciones. La rusofobia y atlantismo que destilaban estos grupos atrajo la atención de los EEUU y la UE, y es entonces cuando comienzan a vender la idea de “manifestaciones pacíficas” pidiendo “democracia y libertad” contra “un gobierno dictatorial”.
![]() |
| Una manifestante del Maidan con un retrato del colaborador nazi Stepan Bandera |
![]() |
| Manifestantes en la Plaza Maidan haciendo saludos nazis, Kiev, 2014 |
![]() |
| El senador republicano John McCain visto en las manifestaciones del Euromaidan en Kiev. |
◆ PARTE 5. La dictadura banderista en Ucrania (patrocinada por los de siempre)
Una vez instaurado el nuevo gobierno pro-estadounidense y pro-OTAN, dirigido por el oligarca Petro Poroshenko, en plena armonía con la OTAN y Estados Unidos, empieza a dar la espalda a cualquier tipo de acuerdo con Rusia. Poroshenko culpa a Rusia de todos y cada uno de los problemas de Ucrania.
a. La Ley de Lenguas Minoritarias: cavando la tumba de Ucrania
Poroshenko fue también quien aprobó la Ley de Lenguas Minoritarias, que impone el ucraniano en todo el territorio y prácticamente prohíbe las demás lenguas, entre ellas el ruso, pero también el húngaro (hablado en Transcarpatia, de mayoría húngara) y el rumano (hablado en Bukovina, de mayoría rumana) - una soberana gilipollez, es como si en México o en Perú hicieran una ley que impusiera el náhuatl o el quechua y prohibiera el español.
En 2017, el presidente Viktor Orbán, anunció que Hungría vetará la entrada de Ucrania, denunciando que la Ley de Lenguas Minoritarias discrimina a la minoría húngara de Transcarpatia (la posición de Hungría no ha variado desde entonces).
b. Exaltación de Stepan Bandera y los problemas con Polonia
Además de culpar a Rusia de todos y cada uno de los males de Ucrania, Poroshenko le devuelve a Stepan Bandera el título de “héroe nacional” que le había concedido Yurchenko, y fue un paso más allá, levantando una estatua en su “honor” en la ciudad de Lvov, en la región donde el UPA-OUN más masacres cometió contra civiles polacos, judíos y gitanos durante la Segunda Guerra Mundial.
En 2016, el Senado polaco solicitó reconocer la masacre de Volhynia contra civiles polacos en 1943 perpetrada por el UPA-OUN como “genocidio”. Desde ese momento, Polonia ha solicitado en repetidas ocasiones a Ucrania que le retire el título de “héroe nacional” a Stepan Bandera y reconozca los crímenes que el UPA-OUN cometió contra los polacos entre 1941 y 1943, siendo esto una condición para que Polonia apruebe la entrada de Ucrania en la UE. Y, como Ucrania continúa negándose, Polonia no va a levantar su veto.
De hecho, la opinión pública polaca, si bien no es favorable a Rusia, mucho menos lo es hacia Ucrania. En marzo de 2022, un noticiero público polaco dejó caer la posibilidad de un reparto del territorio ucraniano entre la propia Polonia, Rumanía, Hungría y Rusia.
c. Ilegalización de cualquier partido o movimiento contrario a la nueva línea atlantista
d. Venta de Ucrania al Fondo Monetario Internacional y a BlackRock
◆ PARTE 6. Las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk
La creación de un gobierno abiertamente rusófobo por parte de los EEUU en Ucrania fue vista por la mayoría de los ciudadanos ucranianos del Este del país como un golpe de Estado, y se negaron a reconocer al nuevo gobierno, considerándolo ilegítimo, y en los óblasts de Odesa, Lugansk y Donetsk comenzaron las protestas y los enfrentamientos entre partidarios del nuevo gobierno (muchos de ellos pertenecientes a Pravy Sektor) y los detractores. Los enfrentamientos se intensificaron, siendo cada vez más violentos, y, en Odessa, terminaron el 2 de mayo de 2014, con la masacre de la Casa de los Sindicatos, consistente en que los grupos de extrema derecha quemaron allí vivas a 40 personas.

Vadim Padura, joven de 17 años de las Juvtentudes del Partido Comunista de Ucrania,
uno de los 40 asesinados por la extrema derecha en la Casa de los Sindicatos de Odessa, mayo de 2014.
Ante la escalada violenta, los ciudadanos de Donetsk y Lugansk organizaron referéndums tras los cuales se constituyeron las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk. Originalmente, sólo pedían que se respetase su autonomía dentro de Ucrania y su derecho a utilizar la lengua rusa (hablado por la mayoría de los ucranianos, en cualquier caso, por eso la Ley de Lenguas Minoritarias es una estupidez). El gobierno de Petro Poroshenko (en parte, como es lógico) no aceptó los referéndums, los acusó de “separatistas prorrusos” y comenzó la guerra en Ucrania.
Mientras que el gobierno de Poroshenko recibía apoyo militar y financiero, y entrenamiento, por parte de tropas de la OTAN, las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, en ese momento, no reconocidas, recibían la ayuda militar de voluntarios internacionales, principalmente rusos. Poroshenko sacó a ambos óblasts del sistema educativo y sanitario y de la seguridad social y en 2018, les cortó el suministro de agua (algo que constituye un crimen de guerra). Viendo esta situación, Rusia, discretamente, decidió proporcionar ayuda humanitaria al Donbass, y tratar de suplir las funciones que Ucrania había dejado de ejercer en sus óblasts, como pagarle las pensiones a los mayores, pero sus tropas, hasta 2022, no cruzaron la frontera.
Hasta el pasado 20 de febrero de 2022, los constantes bombardeos contra Donetsk y Lugansk dejaron en torno a 14.000 muertos, la mayor parte de ellos civiles (según cifras oficiales, aunque supongo que no sabremos la cifra real hasta después de la guerra), cientos de miles de heridos y otro tanto de exiliados.
uno de los 40 asesinados por la extrema derecha en la Casa de los Sindicatos de Odessa, mayo de 2014.
◆ PARTE 7. El caso de Crimea: los crimeos nunca quisieron ser Ucrania
La península de Crimea fue conquistada por Rusia durante la guerra contra los turcos de 1787 a 1792 (Ucrania no existía como tal todavía). Desde entonces, ha sido una región rusa más como cualquier otra. Durante la Segunda Guerra Mundial, entre 1943 y 1944, todos los aliados, incluyendo la URSS, realizaron políticas de deportaciones. Centrándonos en Crimea, éstas afectaron sobre todo a la población tártara. El argumento fue que era para alejar del Tercer Reich a posibles colaboradores. Lo que no estaba lejos de la realidad, según Arkadi Visotsky, un periodista ruso-judío que siempre había abogado por la convivencia pacífica entre las diferentes etnias de Crimea, cuyo testimonio fue recogido por el diario El País en 1991, quien cuenta que él vio cómo el Ejército Rojo tenía que proteger a los tártaros cuando se los estaban llevando de Crimea porque la gente estaba tan indignada por los crímenes que algunos de ellos habían cometido durante la ocupación alemana que les tiraba piedras. Pero también es cierto que estas deportaciones, en muchos casos, fueron arbitrarias y excesivas, en especial en la zona del Cáucaso. Después de la muerte de Stalin, cuando ya Khruschev se convirtió en presidente de la URSS, en 1956 se permitió el retorno a sus hogares de las personas que habían sido deportadas.
b. La transferencia y la nacionalidad ucraniana que nadie en Crimea quiso nunca
Por su parte, el historiador ucraniano Yuri Shapoval afirma que se trató de un regalo de Rusia a Ucrania, por el 300º aniversario del Acuerdo de Pereyaslav de 1654, mediante el cual el Hetmanato Cosaco se unió al Zarato de Rusia. Y el 19 de marzo de 2014 el hijo de Nikita Khruschev, Serguéi Nikitich, afirmó que la transferencia estaba relacionada con la construcción del canal de agua de Crimea del Norte desde el embalse de Kajovka en el río Dniéper.
c. Banderización de Ucrania: la gota que rebasó el vaso para los crimeos
La situación se mantuvo estable durante los siguientes años, pero se empezó a deteriorar a partir del gobierno de Viktor Yurchenko y el auge del nacionalismo ucraniano y del revisionismo histórico. El Euromaidan de 2014 fue la gota que colmó el vaso. La Flota rusa del Mar Negro, la cual tiene su base en Crimea desde su creación en mayo de 1783, tomó el control de la península, y el 16 de marzo, se celebró un nuevo referéndum en el que, nuevamente con un 82% de participación, el 93% de los crimeos votaron a favor de reunificarse con Rusia. Un año después, un estudio sociológico de la alemana GfK y otro de la estadounidense Gallup International, dieron el mismo resultado que el referéndum, que los locales de Crimea preferían Moscú a Kiev.
| GfK opinion poll on Crimeans' thoughts about reunification with Russia (2015) |
Desde 2014, la península de Crimea ha recibido numerosas inversiones económicas y financieras, particularmente el sector del turismo y los servicios. En febrero de 2016 se inició la construcción del Puente de Kerch, puente que atraviesa el estrecho de nombre homónimo, conectando las penínsulas de Kerch y Taman, a través de la isla de Tuzla, y consiste en dos puentes paralelos, uno que forma parte de la carretera A-290, que conecta Kerch y Novorossiysk y el otro una vía ferroviaria, que forma parte de la línea Bagerovo-Vyshesteblieskaya. La construcción finalizó en diciembre de 2019, con unos 19 kilómetros de longitud en total, convirtiéndolo en el puente más largo de Europa. Este proyecto llevaba queriendo materializarse desde principios del siglo XX, y la idea siempre fue la misma: mejorar la conexión de Crimea con el resto de las regiones del sur de Rusia.
Aunque hay algunos medios que afirman que Rusia utiliza el puente para transferir tropas y material bélico al frente en Ucrania, lo cierto es que el Puente de Kerch no tiene un uso militar, ni siquiera en la actualidad, ya que no es necesario para esta materia (Rusia tiene otros puntos por los que mandar tropas y material bélico al frente). El Puente de Kerch tiene un uso civil, por lo que el ataque ucraniano del 8 de octubre de 2022, que dejó 5 muertos, constituye un crimen de guerra. Las obras de reparación comenzaron un día después del atentado, el tráfico del puente se restableció en la primavera de 2023 y las reparaciones terminaron en julio de ese mismo año. Ese mismo mes el ejército ucraniano volvió a atacar el puente, esta vez dejando 2 muertos y un herido, pero la estructura no sufrió grandes daños.
◆ PARTE 8. Los acuerdos de Minsk: intentos de paz fallidos
El primer protocolo de Minsk, que constaba de doce puntos, se firmó en septiembre de 2014 entre Rusia, Ucrania y los líderes de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, con la mediación de la OSCE. En estos se acuerdos se acordaba un alto el fuego que sería monitoreado por oficiales de la OSCE y la creación de zonas de seguridad en la frontera ruso-ucraniana también bajo control de esta organización, la descentralización parcial del poder mediante una ley ucraniana para el autogobierno de los oblasts de Donetsk y Lugansk, el cese de la persecución política en esas regiones y la liberación de rehenes y presos políticos y continuar con un diálogo nacional inclusivo, la retirada de todos los grupos armados ilegales y de mercenarios de ambas partes de la zona, tomar medidas para atender a la situación humanitaria y la adopción de un programa de recuperación económica para la región de Donbass y, por último garantizar la seguridad de los firmantes del acuerdo.
Este acuerdo fracasó, debido a violaciones del alto el fuego por ambas partes (pero más por el lado ucraniano), por lo que, después de que Ucrania perdiera completamente el control de Donetsk y Lugansk, Francia y Alemania reunieron de nuevo en Minsk a Rusia y Ucrania para la firma de un segundo acuerdo, Minsk II, en el que básicamente se reafirmaba el contenido de los acuerdos previos, y se añadía un decimotercer punto, que era el convocar elecciones locales en Donetsk y Lugansk para que decidieran su estatus dentro de Ucrania. Pero estos acuerdos tampoco salieron adelante.
En mayo de 2022, en la televisión ucraniana, Poroshenko admitió que sólo los firmó para ganar tiempo, para que oficiales estadounidenses entrenaran al ejército ucraniano y conseguir más armamento estadounidense, y aplicar “la solución final” a Donbás.
◆ PARTE 9. No, Ucrania no va a entrar en la UE. Todo ha sido en vano.
El Tratado de Lisboa especifica que es necesario un voto unánime, cosa que Ucrania no tiene. En 2016, los holandeses rechazaron en referéndum el acuerdo Ucrania-UE, y el Parlamento del país reafirmó este rechazo alegando que Ucrania no cumplía con los requisitos mínimos de los tratados de la Unión para adherirse a la misma. En 2017, el presidente Viktor Orbán, anunció que Hungría vetará la entrada de Ucrania, denunciando que la Ley de Lenguas Minoritarias discrimina a la minoría húngara de Transcarpatia (la posición de Hungría no ha variado desde entonces).
En 2016, el Senado polaco solicitó reconocer la masacre de Volhynia contra civiles polacos en 1943 cometida por el Ejército Insurgente Ucraniano de Bandera como "genocidio", y el año pasado, Polonia modificó su Ley contra la Negación del Holocausto para incluir la negación de la implicación de los nacionalistas ucranianos en las masacres de polacos durante la Segunda Guerra Mundial. Esto se produjo después de que el gobierno de Petro Poroshenko se negara a retirar el título de "héroe nacional" a Stepan Bandera después de que Polonia así se solicitase, y de que un grupo de nacionalistas ucranianos colocasen un retrato de Bandera en la embajada polaca de Kiev (de hecho, en esencia, la postura de Polonia no ha variado, por mucho que Polonia y Rusia rivalicen por el control estratégico del Este, desde hace siglos, por cierto. En marzo de 2022, un noticiero público polaco dejó caer la posibilidad de un reparto del territorio ucraniano entre la propia Polonia, Rumanía, Hungría y Rusia.).
a. El PCFR solicita a la Duma estatal el reconocimiento de Donetsk y Lugansk y comienza la operación rusa en Ucrania
Los sucesivos incumplimientos de los acuerdos de Minsk y la insinuación de que podría dejar que EEUU instalara armamento nuclear y misiles balísticos en territorio ucraniano y la modificación de la constitución ucraniana para facilitar la adhesión a la OTAN (lo cual supondría una amenaza evidente para la seguridad nacional de Rusia, ya que Moscú, por ejemplo, está a escasamente 800 kilómetros de Kiev), fueron el último clavo en el ataúd de los Acuerdos de Minsk, lo que provocó que el gobierno ruso aceptara finalmente la proposición del PCFR de reconocer las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk.
El jueves 24 de febrero de 2022, el gobierno de Vladimir Putin aprobó el inicio de la presente operación militar. Esto inicialmente realzó ligeramente la popularidad de Zelenski, al vender la operación rusa como una invasión extranjera, pero, pasados dos meses, ésta ha vuelto a caer por debajo del 35%.
El bloque atlantista, ese que se toma tres años luz para condenar los crímenes de guerra y lesa humanidad de las IDF de Israel en Gaza, Palestina, acá en cambio tardó cero coma en condenar y sancionar a Rusia de todas las maneras posibles (incluyendo penalizar a ciudadanos rusos residiendo en países de la UE, cosa que califica como castigo colectivo, y sí, es un crimen de guerra) y, por supuesto, enviar cantidades ingentes de dinero y armamento a Ucrania.
El presidente Zelensky decidió integrar al Batallón de Azov, un grupo paramilitar, abiertamente nazi, compuesto por unos 1.200 miembros, como regimiento del ejército, y en abril lo hizo con el brazo armado de Pravy Sektor, de la misma tendencia ideológica que Azov. La sintonía del gobierno de Zelensky con grupos fascistas y nazis, así como las quejas y reclamaciones de los otros vecinos de Ucrania, particularmente Hungría y Polonia, respecto de la exaltación de criminales de guerra ucranianos de la Segunda Guerra Mundial, es de sobra conocida por los medios y principales políticos atlantistas. Pero, al igual que sucedió con los Muyahidines de Osama Bin Laden en los años 80, ello no les impide enviar cantidades ingentes de dinero y armamento al gobierno ucraniano, en detrimento de los ciudadanos de los países de la UE y de los propios ucranianos, con tal de infligir, según sus propias palabras, “una derrota estratégica a Rusia” (porque aprender de la historia es para nerds, supongo).
Pravy Sektor patrullando las calles en Kiev
b. Continúan los crímenes de guerra de las fuerzas armadas y de seguridad de Ucrania
De hecho, es bien sabido que estos grupos, la excusa de la invasión rusa, atan a personas a postes, señales de tráfico o árboles con cinta aislante, bajo la acusación de que son “ladrones”, “merodeadores” o simplemente “prorrusos”, y les azotan y torturan públicamente, para luego dejarlos allí, a la intemperie, en algunos casos llegando a mojarles con agua para aumentar el riesgo de muerte por hipotermia.
Con su entrada en Mariúpol (República Popular de Donetsk), a finales de marzo, las tropas rusas descubrieron varios camiones y furgonetas repletos de cuerpos desnudos y maniatados de hombres y mujeres, que habrían sido torturados y asesinados por el ahora Regimiento de Azov. Existen testimonios de residentes de Mariúpol cuentan cómo este grupo los utilizaba como escudos humanos para o bien dificultar el avance ruso o bien que se generen víctimas civiles que puedan usar como propaganda de guerra. El caso más conocido es el de Mariana, esa mujer a la que sacaron todos los medios atlantistas como una “víctima del terrible bombardeo ruso contra un hospital de maternidad” - tan sólo para que resultara que Mariana era partidaria de la integración con Rusia y, además, ella misma ha revelado que, en efecto, el Batallón de Azov estaba usando el hospital como escudo humano.
Y no se me puede pasar que los bombardeos del ejército ucraniano contra Donetsk y Lugansk no se han detenido. El 14 de marzo de 2022, un misil Tochka-U ucraniano, que contenía racimo (cuyo uso es ilegal desde 2008), impactó en el centro de la ciudad de Donetsk, matando a 20 personas, incluyendo mujeres y niños, y dejando varias decenas de heridos. El 8 de abril, otro Tochka-U impactó contra la estación de Kramatorsk, en la que, para ese momento se encontraban en torno a 4.000 civiles ucranianos esperando el tren para ser evacuados. El ataque dejó 50 muertos y más de 100 heridos. Ni en el centro de Donetsk, ni en Kramatorsk había objetivos militares cerca.
c. Salida de refugiados y repartos de ayuda humanitaria en Ucrania
Si ya el saldo migratorio ucraniano era negativo desde 2014, desde el comienzo de la intervención del ejército ruso en la guerra, alrededor de 5 millones han salido del país. Más de 700.000 de estas personas se han refugiado en la región de Belgorod y Crimea, en Rusia, donde se han habilitado centros de acogida para atender a todas las personas que lleguen desde Ucrania. Según los últimos datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para el Refugiado (ACNUR), casi 3 millones del total de los refugiados ucranianos han pedido asilo ... en Rusia. El resto ha partido a países de la UE, principalmente, Alemania y Polonia (de la segunda, en agosto de 2025, las autoridades deportaron a 57 ucranianos por la exaltación del racionalismo de Bandera durante un concierto en Varsovia
La intervención rusa no se ha limitado a hacer que sus tanques crucen la frontera con Ucrania. Desde el primer momento, el ministro de Defensa ruso Sergey Shoigu dijo explícitamente que se debía evitar dañar a civiles, ya que, en sus palabras (y en la de varios otros oficiales rusos), la guerra es contra los grupos fascistas y nazis que operan en Ucrania, no contra el pueblo ucraniano. Rusia ha insistido mucho desde el 22 de febrero de 2022, antes de intervenir en Ucrania, en la apertura de corredores humanitarios, para que los civiles puedan salir de forma segura de las zonas calientes del conflicto (a las cuales, hasta la tercera ronda de negociaciones en Brest, Bielorrusia, el gobierno de Zelensky se oponía, y que le costó aceptar en las conversaciones de paz en Ankara, que se fueron al traste al traste gracias a la intervención del ex primer ministro británico Boris Johnson).
Junto a la apertura de corredores humanitarios, el Ejército Ruso, las tropas de la República Popular de Donbass y algunos voluntarios ciudadanos también han organizado envíos de alimentos, ropa, medicinas y agua a Ucrania. Estos repartos se han hecho en Mariúpol, Melitopol, Donetsk, Lugansk, Járkov e incluso en Kiev, en el corto periodo en que las tropas rusas estuvieron en los alrededores de la capital ucraniana.
| Reparto de alimentos organizado por el Ejército Ruso y la DNR en Mariúpol, abril de 2022 |
Hasta la fecha, las cifras de civiles muertos a causa del conflicto, según Naciones Unidas, rondan entre los 2.000 y 3.000, pero hasta que no finalice el conflicto, y se lleven a cabo investigaciones internacionales independientes, no se podrá saber quiénes son los responsables reales de estas muertes.
a. Los sucesos de Bucha
Rusia inmediatamente calificó estas acusaciones como una "provocación" de las autoridades ucranianas, y desmintió ser la responsable de tales acciones. En primer lugar, mostraron las declaraciones del alcalde de Bucha, quien el día 29 de marzo, cuando las tropas rusas abandonaron la zona, emitió un comunicado en vídeo en el cual decía que la retirada rusa se había realizado en orden y que todo estaba bien en su ciudad. Además, algunos canales de Telegram y por redes sociales circularon fotografías de los fallecidos, y varios de ellos estaban maniatados, llevaban cintas blancas (signo identificativo de las tropas rusas y sus simpatizantes ucranianos) y algunos incluso llevaban cajas de alimentos que habían sido repartidas previamente por las tropas rusas.
![]() |
| Una de las imágenes de la masacre en Bucha. Nótese que algunas de las víctimas portan cajas de comida que previamente les habían dado las tropas rusas. |
![]() |
| Las cintas blancas son el distintivo de las tropas rusas y sus simpatizantes ucranianos en esta guerra. |
Tras varias semanas de veto, finalmente la investigación comenzó. Los primeros informes que reportaron medios como el diario español El País reducían la cifra de muertos en Bucha a 50, que ya es una disonancia con la narrativa de los hechos de las autoridades ucranianas, que afirmaban que había habido hasta 457 muertos.
- Pensamientos finales
Centrándome en Ucrania: Zelensky es un payaso imbécil, el peor presidente que ha tenido Ucrania en sus treinta años de independencia con mucha diferencia. Bueno, creo que es el peor presidente que ha pasado jamás por un país europeo y eso que Rusia tuvo a Yeltsin en los 90. En 2019, este payaso llegó a la presidencia prometiendo detener la guerra civil y buscar un acuerdo de paz, y en tres años y ocho meses que lleva en la presidencia no sólo no ha hecho nada para avanzar hacia la paz, sino que ha puesto toda la carne en el asador para que la guerra se recrudezca y muera más gente. Cómo me choca que al momento de salir la noticia de que Rusia había decidido intervenir en la guerra civil de Ucrania, había niñatos diciendo que Zelensky les parecía muy "digno y loable".
Por último, la bandera de la paz es blanca como la paloma con su ramita de olivo. Si de verdad está usted a favor de la paz entre Rusia y Ucrania, o bien saque ambas banderas o bien saque la bandera blanca, y revindique el pasado común de unidad y fraternidad y los rasgos culturales comunes que tienen ambos pueblos, en vez de incitar al odio contra cualquiera de ellos.
- Bibliografía y referencias
KLEIN, Naomi, The Shock Doctrine: the Rise of Disaster Capitalism, 2007
Por qué los estadounidenses deberían apoyar a Putin en Ucrania, St. Pete for Peace, abril de 2014:
https://www.youtube.com/watch?v=BOgLby3Beb0
Ukraine in Flames: Russian invasion or American interference?, de Igor Lopatonok (co-producido por Oliver Stone), Another Way Productions, 2016:
https://www.sott.net/article/373841-Ukraine-on-Fire-How-US-Not-Russia-Destroyed-Ukraine-Oliver-Stone-Documentary
SERRANO, Sebastián, “El regreso de los tártaros”, El País, 1991:
https://elpais.com/diario/1992/01/26/internacional/696380407_850215.html
TSONEV, Boyan, “Ucrania-Rusia, identidad dividida. Rus de Kiev y sus orígenes”, 14 Milímetros, 2020:
https://14milimetros.com/ucrania-rusia-identidad-dividida-rus-de-kiev-y-sus-origenes/
SAVIO, Irene, “El FMI receta austeridad al gobierno de Ucrania”, El Periódico, 27 de marzo de 2014:
DUVAL, Jérôme, “Ucrania, bajo la injerencia del FMI, se hunde en recesión”, El Salto Diario, 9 de diciembre de 2015:
https://www.diagonalperiodico.net/28622-ucrania-bajo-la-injerencia-del-fmi-se-hunde-la-recesion.html
DRIEBERGEN, Michiel, “Yincanas y kalashnikovs: los “campamentos de verano” de los niños ucranianos”, El Mundo, 10 de octubre de 2017:
https://www.elmundo.es/papel/historias/2017/10/09/59d60ff7e2704e0e308b45e1.html
INFORME: War crimes of the armed forces and security forces of Ukraine: Torture and inhumane treatment, OSCE Suplementary Human Dimension meeting, abril de 2016:
https://www.osce.org/files/f/documents/e/7/233896.pdf
“Diputado de la Rada propone poner a niños a trabajar en las fábricas”, Ukraine Watch, 9 de enero de 2024:
https://t.me/ukraine_watch/14742
REDACCIÓN, “Los bebés nacidos por gestación subrogada varados en Ucrania”, BBC Mundo, 16 de mayo de 2020):
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52679424
REDACCIÓN, “Hungría bloqueará la entrada de Ucrania en la UE por su Ley de Lenguas de las Minorías”, La Vanguardia, 26 de septiembre de 2017:
“Polish senate calls for recognising Volyn massacre as genocide”, Unian Agency, 8 de julio de 2016:
“Ukrainian nationalists mount Bandera portrait on Polish embassy in Kiev”, Polska Agencja Prasowa, 16 de febrero de 2017 (actualizado el 27 de septiembre de 2018):
STRINGER, “Polonia penaliza la ideología nacionalista ucraniana”, SputnikNews, 27 de enero de 2018:
https://mundo.sputniknews.com/europa/201801271075792444-sejm-ley-nacionalismo-bandera/
“Poland to deport 57 Ukrainians and 6 Belorussians after Warsaw concert trouble”, Notes from Poland, 12 de agosto de 2025:
https://notesfrompoland.com/2025/08/12/poland-to-deport-57-ukrainians-and-6-belarusians-after-warsaw-concert-trouble/
PIVOVAROV, Serguéi, “Rusia manda más de 500 toneladas de ayuda humanitaria a Donetsk y Lugansk”, SputnikNews, 16 de marzo de 2017:
https://mundo.sputniknews.com/europa/201703161067646494-donbas-convoy-humanitario-ruso/“Crimea votó a favor de separarse de Ucrania hace 33 años: ¿Cómo sucedió?”, Rambler News, 20 de enero de 2024:
https://news.rambler.ru/politics/52126409-krym-progolosoval-za-vyhod-iz-sostava-ukrainy-33-goda-nazad-kak-eto-bylo/
MAE de Rusia: Cómo ha cambiado Crimea desde la reunificación con Rusia en 5 años, 18 de marzo de 2019:
https://twitter.com/mae_rusia/status/1107685039561756674
RAPOZA, Kenneth, “One Year after Russia annexed Crimea, locals prefer Moscow to Kiev”, Forbes, 20 de marzo de 2015:
https://www.forbes.com/sites/kenrapoza/2015/03/20/one-year-after-russia-annexed-crimea-locals-prefer-moscow-to-kiev/?sh=62061d2d510d#4e25a409510d“Explicación: ¿Qué son los acuerdos de Minsk?”, The Moscow Times, 11 de febrero de 2022:
https://www.themoscowtimes.com/2022/02/11/explainer-what-are-the-minsk-agreements-a76327
Contenido de los acuerdos de Minsk:
https://en.wikipedia.org/wiki/Minsk_agreements
“Los holandeses rechazan el acuerdo Ucrania y la UE en referéndum”, RTVE, 6 de abril de 2016:
AITKEN, Peter, “Austria announces opposition to EU membership for Ukraine weeks after Putin meeting”, Fox News, 24 de abril de 2022:
https://www.foxnews.com/world/austrian-foreign-minister-ukraine-europe
HOSHI, “Russia’s Defence Ministry building Water pipeline from Russia to Ukraine”, World Magazine, 13 de febrero de 2023:
SIVAYA, Liu, “UCRANIA NO ES IRAK: así RECONSTRUYE RUSIA los territorios de DONBÁS que considera suyos”, periodismo independiente, 19 de febrero de 2023:
https://www.youtube.com/watch?v=0js3zYQOPh0
Ministerio de Defensa de Rusia: Entrega y distribución de ayuda en Melitopol, 4 de marzo de 2022:
https://www.youtube.com/watch?v=KwPmBjx-_cA
Ministerio de Defensa de Rusia: El personal militar ruso entregó ayuda humanitaria en los asentamientos del óblast de Kiev, 13 de marzo de 2022:
https://www.youtube.com/watch?v=HieT0pHD39E
HILO: Sucesos de Bucha: hechos y datos que conocemos hasta la fecha, de antiwar_soldier (4 de abril 2022):
https://twitter.com/antiwar_soldier/status/1511086358110027791?s=20&t=d_zUhhDM4l6DMETuKh91WA
POST NEWS NETWORK, “Ukrainian Armed Forces use Islamist tactics of hiding behind civilians: Ex-Pentagon official”, Orissa Post, 2021:
TARDOTECA: “El mayor fondo buitre del mundo, BlackRock, conspira para hacerse con Ucrania, Canarias Semanal, 9 de enero de 2023: https://canarias-semanal.org/art/33777/el-mayor-fondo-buitre-del-mundo-blackrock-conspira-para-hacerse-con-ucrania
KHURSUNYAN, Isabelle, “Inside the Ukrainian counteroffensive that shocked Putin and reshaped the war”, Washington Post, 29 de diciembre de 2022: https://www.washingtonpost.com/world/2022/12/29/ukraine-offensive-kharkiv-kherson-donetsk/
“El medio Ukrayinska Pravda eliminó la noticia sobre la responsabilidad de las fuerzas armadas de Ucrania en el accidente del Il-76”, Radio 1, 24 de enero de 2024:
https://radio1.ru/news/proisshestviya/ukrainskaya-pravda-udalila-novost-ob-otvetstvennosti-vsu-za-krushenie-il-76/
“El Il-76 ruso derribado por las fuerzas armadas de Ucrania transportaba a 65 prisioneros ucranianos”, Russian Market, 24 de enero de 2024:
https://x.com/runews/status/1750105004160000467?s=20
“Racistas en Ucrania celebran la muerte de 65 de sus propios prisioneros de guerra”, El Ojo en la Noticia, 24 de enero de 2024:






Source: Trust me bro
ResponderEliminar